Poesía Extranjera

Así quedamos Mirando como vuelan los anhelos

Autor: Daniel Callejas Cruz
País de origen: Honduras

Veo hacia atrás y ahí están las horas esparcidas en pequeñas gotitas de horizonte. Reflejos nada más, granos de lluvia en la inclinada corteza de la noche.

Aun cuando vinieron de la lluvia, se tomaban el espacio de mi casa; en él corrían como luces esquivas alumbrando rincones olvidados. Mis reflejos de ira entre los dientes no tenían cabida porque sus movimientos de fiera alborotada salpicaban mi rostro, de ternura.

Cada uno a su tiempo fue cayendo como frutos de oro en el pesebre de mis dos almohadas con sus alegrías, su tarde amarilla, su traje raído, su ruta tranquila y su cargamento de llanto y caricias que me dieron las garras contra la injusticia.

Risa en la cocina, gritos en el patio, las cosas subían contra la corriente, sabes que en la calle el soldado nos mira con sospecha; envueltas en papel regalo: las balas podrían romper los juguetes de su realidad. ¡Duérmase tranquilo, habrá mañana sol!

Ah chicos de escuela, de ojera y desvelo, de juegos y fiestas, de ajuste de cuentas. Cómo no recordarlos si sembraron parcelas de amorosos versos sin quererlo, poetas de papel, barcos y arena, me dieron de sus lágrimas los surcos y coseché poemas verdaderos sobre los nubarrones de las despedidas.

Hoy van esas esquivas golondrinas escapando del aire que los contamina y no creo que vuelvan, no dijeron adiós cuando se fueron por no deberme nada, ni siquiera se sabe si estarán amorosas sus palabras o cómo habrá crecido la nostalgia.

A veces se me acaba la ternura en casa; el cosquilleo de sus voces al teléfono me silba la distancia sin esperas, ni olvido. Cierro los ojos y entre los suspiros renacen sus imágenes de niños corriendo veredas detrás de los perros del tiempo.

Y sólo me quedé sobre los vientos, mirando cómo vuelan los anhelos.

cierre de obras