Poesía Infantil

Dino y el zancudo rescatista

Autor: Edgar Chavarría Solano

Un pequeño dinosaurio
perdido en un jardín,
sin brújula, sin mapas,
no sabía a dónde ir.

Buscó a la Cruz del Norte
mas no estaba por ahí.

Buscó a la Cruz del Sur
pero no la vio salir.

Extraviado entre las flores
rompió de pronto a llorar
lagrimitas de colores,
lagrimitas de cristal.

Vino entonces desde el cielo
un zancudo verde mar
con la insignia de la Cruz Roja
bien bordada en su gabán.

-Ya no llores, bueno mío,
le decía con amor;
-¿tienes hambre, tienes frío?
-No, señor zancudo,
sólo quiero regresar.

-Pues bien, Dino querido,
no hay tiempo que perder;
si obedeces lo que digo
a tu casa llegarás
en un solo santiamén.

-Diga pues, señor Zancudo,
estoy presto a obedecer.

-Date vuelta.

-¿Panza arriba?

-¡Noooo... Qué cosas!

-Solo gira, gira,
sin cambiarte de lugar.

No fue fácil, mas sí pudo poco
a poco y con paciencia
darse vuelta ¡y qué sorpresa!:
justo ahí, en frente suyo,
vio su casa, su balón,
su tambor, su tobogán
y apoyada en la pared,
se reía a todo
dar Doña Dina, su mamá.

-Señor Zancudo, mil gracias-,
le quiso agradecer,
pero el zancudo rescatista
ya volaba a su cuartel.

cierre de obras