Poesía Extranjera

Oda al neutrino

Autor: Leonardo Aragón Marín
País de origen: España

I

Mínimo rescoldo, suspiro, atisbo,
allá, detrás de la última revuelta,
donde posiblemente el ser comienza.

Levedad, residuo pleno: neutrino.

Innumerable e incontable, gentil.

Suave, mínima partícula, tenue.

Te muestras oscilante y varías. Vienes,
vas en la gran línea de lo existente,
río y onda y ola cambiante, incólume
en el fluir quieto de este gran mar. Eres
espacio, tierra, bondad, maldad, hombre,
ciudadano íntimo, dolor, palabra
amor, rumor... en cada cuerda vocal,
en cada arteria, vena, fibra, vaho.

Abriste un camino sin fin, camino
hollado en milenios, pisado en siglos.

Tu exuberancia salvaje de noches, tu semen excesivo invadió huecos,
playa, vientos. Y llegaron las cosas,
llegamos al ser cada uno, nosotros:
arpegios y músicas, voces nuevas,
griterío de sonidos, luz, colores,
rostros nuevos de tu opulencia ciega.

II

A la tiniebla vinimos, neutrino:
crías, cachorros al azar. Al existir
mundano hemos llegado en multitud.

Tenue, tu luz inocente acribilla
la coraza de mentiras rugosas
de políticos ciegos, dinosaurios
sin alma, emboscados elefantes,
el ardor del avaro que se baña
en charcas insalubres y corruptas,
la ansiedad de banqueros elegantes
vendidos al oro, al lodo y al plomo
en aguazal de riqueza y fruición.

Suave partícula, neutrino grácil
siempre en huida te entreveras también
en el desalmado juez o fiscal,
en el bribón y locuaz diputado
a la búsqueda de fondos off shore
que riegan con su esperma la vaginas
blandas y cebadas cuentas corrientes
de señoras de rubias cabelleras
bañadas en licor azul glacé,
de damas bien vestidas que gozosas
devoran las ganancias amasadas
en la soledad de un rictus severo
y oscuro, en sábanas de seda, hedor
húmedo de hirsutos muslos, piernas
depiladas hirviendo entre billetes
de quinientos, salsas suaves, picantes,
músicas sin fin, óperas de Wagner...

III

Neutrino, lo izas todo, lo atraviesas,
lo derrumbas con firmeza: ruindad
y amor, riqueza, miseria y orgullo.

Contrapunteas la historia con afán
desde tu escondida y oscura inocencia.

Pequeño y baladí, rescoldo indemne,
resquicio último donde todo empieza,
suspiras y atisbas desde lo hondo,
... a la intemperie.

cierre de obras