Literatura Infantil

La avispa que quería conocer al Presidente de la República de Costa Rica

Autor: José Rafael Fuentes Fuentes

La zona sur de Costa Rica es una región maravillosa. Está ubicada cerca de la frontera con Panamá. Para visitarla (de regiones del resto del país), existen dos vías en la actualidad. Se puede viajar por costanera sur o cruzando el legendario Cerro de la Muerte.

A pesar de estar en la parte sur del territorio costarricense, pertenece a la provincia de Puntarenas. Si se viaja por el Cerro de la Muerte, en cierta parte del trayecto, la carretera interamericana, va casi pegada al río más largo de Costa Rica, el Térraba. A unos pocos kilómetros del mar, la carretera se despide del caudaloso río, pasando el puente que lleva su mismo nombre. Muy cerca de la frontera con Panamá, se encuentran los cantones de Coto Brus, Golfito, y Corredores.

La avispa Primavera se enteró que el señor presidente de la república iba a realizar una gira por la región. Ella vivía en un panal con toda su familia y muchos parientes, amigos y amigas.

Estaba muy ilusionada por estar cerca de don Luis Guillermo Solís; pidió permiso a sus padres para ir y estar cerca del Presidente de su Nación. Los papás le preguntaron por su interés. Ella le contestó que le gustaba escuchar sus discursos, cuando se decía que Costa Rica era un país sin ejército, que tiene una mortalidad infantil muy baja, que todas las personas tienen derecho a la Educación, que existe la Caja Costarricense del Seguro Social, que las personas Adultas Mayores están bien protegidas, que somos el país más feliz del mundo y que después del año mil novecientos cuarenta y ocho, nuestra Expresidenta y nuestros Expresidentes han sido los mejores del mundo, porque ninguno se ha convertido en dictador.

Con aquellos argumentos Primavera convenció a sus papás. Sin embargo, sus progenitores le dieron una serie de recomendaciones.

Cuidado con el viento, trata de volar a favor del viento. Si llueve, debes de guarecerte de bajo de un árbol o en un lugar, donde no se te mojen las alas; si vas sobre la carretera, vuela más alto de los parabrisas de los buses y de los furgones, fíjate en el cableado eléctrico para que no vayas a quedar atrapada en un cable.

Si bajas a beber agua a un río, ten cuidado con las serpientes, las ranas y los sapos, porque pueden comerte. Sus padres le dieron el permiso y ella se fue tan rápido como pudo. Bajó a Coto Brus y llegío hasta Ciudad Neily. Desde la altura observo las caravanas de carros y la gente que se reunía para escuchar al Presidente.

Llegó el momento preciso, cuando don Luis Guillermo le hablaba al pueblo. Primavera se fue acercando emocionada, solo que sus papás le habían advertido que había que cuidarse cuando un Presidente estaba hablando.

Se acercó tanto, pero tanto, que en un momento estaba dentro de la boca del señor Presidente y escuchó aquella frase ¡Me la comí!; fueron instantes, ráfagas de tiempo. En este pequeño espacio, pudo recordar a un cacique Bri Bri, quien explicaba a los jóvenes de su tribu, que el ser humano reacciona instintivamente ante situaciones que le provocan sorpresa, miedo, inseguridad, curiosidad o emoción. Por ejemplo, les decía, si van a cazar un venado, tienen que saber esperar y estar tranquilos, porque el venado siempre hace el mismo recorrido. Si se impacienta, puede que no lo cacen. Si alguna vez, están con la boca abierta y se les mete una mosca u otro insecto, el ser humano reacciona a la velocidad del rayo, abriendo la boca y el insecto saldrá a gran velocidad guardando su integridad. Primavera aprovechó ese momento sorpresa del señor Presidente y salió en el momento en que él abrió la boca sin darse cuenta. Tampoco vieron los que estaban muy cerca, ni las cámaras enfocaron el momento en que la avispa se alejaba del lugar.

Gracias a Dios hacía mucho viento, el cual aprovechó la avispa Primavera para llegar a su hogar. El sol se ocultaba en las montañas y la luna aparecía con curiosidad entre las primeras sombras de la noche. Su familia le esperaba con preocupación.

Ella llegó muy feliz porque había estado muy cerca del señor Presidente, tan cerca que por un momento estuvo en la boca del gobernante, pero pudo escapar, gracias al consejo del Cacique Bri Bri.

Días después circulaba la noticia por todo el mundo de que el presidente de Costa Rica se había comido una avispa. Mientras tanto, en los Cerros de Coto Brus, Primavera buscaba las flores para extraer su néctar.

cierre de obras