La Boda
Autora: Ana Patricia Urrutia Pérez
No quiere la pulga vivir entre perros ni el piojo desea habitar los cabellos. La pulga y el piojo se quieren casar, invitan a todos para celebrar.
Llegó doña cuca trajeada de negro con un gran regalo que ella recicló. Con todo y violines, cigarras y grillos vinieron alegres silbando en francés. Volando al festejo doña mariquita, ataviada de rojo llegó muy bonita. -De geranios y rosas me tejí este abrigo y con piedrecitas bordé mi vestido. Preguntó la avispa a la abeja enmielada: -¿quién es la familia que viene de lejos con tanta valija y bien abrigada? -Es doña zancuda con setenta hijas que tiemblan de frio pues vienen mojadas saliendo del río. -¿Te has enterado _chismeó doña avispa_ que esa quebrada, de basura y latas está rebalsada? Con foco se alumbra el coqueto cucullo. “!Parece una estrella!” exclamó el abejón.
_Faltan invitados_ susurró la novia. _Tranquila, mi Reina, ya están por llegar. Todos celebraban la fiesta contentos, cuando un fuerte ruido los hizo temblar. Llegaron tractores, hombres con camiones, que fuego prendieron para construcciones. Gritaron los pinos, los robles, el sauce, y los invitados todos espantados querían correr. -Acepto a la pulga como esposa amada. _Yo quiero a mi piojo... ¡Salgamos de aquí, saltemos, volemos, se acabó la fiesta, pidamos socorro al cielo llorón!
El buen firmamento, amigo del bosque, abrió sus compuertas y envió un chaparrón. Pasaron las horas, los días, semanas, cuando un arco iris selló el matrimonio, consoló a los bichos y alumbró los bosques con luz de color.