El palacio danzante
Autora: Ana Isabel Salazar Gámez
Hace muchos años existió un lugar llamado El país de la alegría, ahí se construyó un edificio que bailaba y era conocido como El palacio danzante, cuentan que llegaron a la ciudad unos músicos que formaban una gran orquesta, se caracterizaban por tocar música popular. Era tanta su fama que fueron invitados por el rey Felipe y su esposa la Reina Casandra, cuando empezaron a tocar todos los que estaban escuchando se levantaron para bailar, fue tanta la alegría del palacio que le nacieron unos pies y unas manos que no dejaban de moverse al compás de la música, su ritmo cadencioso provocaba el asombro de todos.
Mientras adentro del palacio el rey la reina las princesas chocaban de frente a la pared y tenían que voltearse y dirigirse a la otra pared para no caer, al igual que la servidumbre preguntándose qué estaba pasando, aquello parecía un temblor de gran magnitud, el rey se enfureció al contemplar en el suelo jarrones, adornos, platones, tazas, pinturas y los apreciados libros de su biblioteca en el piso, mezclados con fragmentos de porcelanas rotas.
Una vez que los músicos terminaron de tocar El palacio se quedó quieto y todos decidieron ir a dormir, pues estaban cansados después de bailar por tantas horas.
Al día siguiente el rey se encontraba enojado y llamó a sus consejeros, pidió su recomendación, los mismos (con voces sombrías) le respondieron que debía prohibir que se escuchara música en el reino, así El palacio no volvería a bailar. El rey quedó contento con la respuesta de sus consejeros, decretó que estaba prohibido tocar cualquier instrumento y despidió a los músicos exigiéndoles, muy alegre, que se fueran de la ciudad, a tocar su música a otra parte, al pasar de los meses y volver al silencio y la monotonía, los habitantes comenzaron a sentir un vacío que los volvían más pesimistas y una tristeza comenzó a albergarse en su sentir y en su pensar.
Esta situación no le fue indiferente a El palacio que se puso a llorar de día y de noche, fue tanto su llanto que comenzó una inundación, el agua afectaba gran parte del palacio y sus alrededores, la reina atenta a lo que estaba ocurriendo persuadió al rey de llamar a los músicos, estos fueron buscados con urgencia, una vez que se encontraron en el palacio, comenzaron a tocar, las personas (con el agua hasta la cintura) los rodearon y con las palmas de sus manos comenzaron a aplaudir, El palacio danzarín comenzó a bailar y con la primera canción el agua comenzó a escurrirse y abandonó el palacio y los alrededores del pueblo que, con dificultad, se las ingenió para bailar manteniendo el equilibrio.
Su fama se extendió, por todo el mundo, gracias a la curiosidad de los extranjeros que venían a conocerlo El palacio danzante contribuyó a prosperar a las personas del reino, el rey y la reina invirtieron en clases de música y baile para que sus habitantes tocaran música todo el tiempo y así se integraban en sus espectáculos en los que siempre el palacio se encontraba bailando y tanto los turistas, como las personas locales nunca se cansaban de ver y sentir sus movimientos cadenciosos.